lunes, 8 de mayo de 2023

FRACASARON LOS TRIGALES
Aquella tarde fracasaron los trigales. Después de la tormenta solo se mantenían en pie las gatiñas...y no todas, en algunos corros de mitad no resistieron el combate. Fracasaron los trigales. Así se escriben las frases cuando pasas por la facultad ( que gran palabra, no es lo mismo “pasarpor” que “tenerla”...aunque en las dos te refieras a la facultad ) Luego te enrolas en un par de cursos de extensión universitaria, de corrección de estilo, de aprendizaje literario y te enseñan esto. Fracasaron los trigales. La verdad es otra. La verdad, como la felicidad siempre es otra. El ti Simón, el más viejo, la vió venir y dijo “hayquejoderse” (así, con resignación...como una letanía aprendida por años. Otra vez joderse) ¡Se está preparando un tormentón de cojones!. Ahora tan modernos ellos dicen...ciclogénesis explosiva. Turnino, el padre, no quería creerlo. Miraba la nube ennegrecer y no quería creerlo...tardó más en hablar y cuando abrió la boca fue para cagarse en dios y pedir audiencia a todos los santos conocidos. La cara de la ti Benita fue cambiando de color. Los ojos, como la vida, le fueron perdiendo el brillo de la ilusión y pasando a ese mate opaco de la rabia contenida. Así como la tragan ellas desde siempre. Con la lágrima seca en el lagrimal a base de apretar los dientes. De contener la palabra hasta hacerla quiste en algún lugar. Ella que había recorrido orgullosa las cuestas de trigo que había sembrado el su rapad...y lo bien que iban, y lo majo que estaba el campo. ¡El mi pobre rapad! Con los brazos sobre la cabeza el chaval de la ti Benita vió venir la nube. Él, que echó ahorros y tiempo ( eso que dicen por estos lares, que lo da dios de valde) por traer semilla buena de Burgos...”por que este año el trigo va a ser la hostia”...Por lo menos a euro la onza castellana, repetía. Fracasaron los trigales. Escribió la boba esa del pueblo a la que dejan un cacho mensual en el periódico. Estará enchufada...sino de que. El granizo llegó en una nube negra. Dejo su recado y se fue. Se juntaron todos después en la plaza. Llegaron de uno en uno y se miraron haciendo ese chasquido con la lengua que es como un lenguaje propio. Ellos contra el tiempo. Ellos, repiten como un mantra que contra el tiempo no se puede hacer nada. Que contra el tiempo nadie puede mandar. Y yo...que sé que si se puede, y que lo están haciendo. Me revuelvo en mis propias bilis...y maldigo en hebreo, cagándome en las estampas que no le entran en la boca del ti Turnino y en todos esos seres desgraciaos, retorcidos...y mal llamados humanos que no miran nunca al cielo y se están cargando gratis el planeta que es de todos, y de paso los trigales de un chaval de mi pueblo que sigue creyendo que la semilla que trae de otro sitio siempre será mejor que la suya. Maldito Monsanto. Fracasaron los trigales. Yo sólo quería ver la cara triunfal de mis vecinos cuando al cruzar la cosechadora por las calles del pueblo yo tuviese que salir a quitar mi coche de cuarta mano porque si no no entra ese armatroste y celebrar despues que me publicarían una crónica de la cosecha en el diario de los cojones. Y que, en honor a la facultad, empezaría así: Fracasaron los trigales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario