lunes, 8 de mayo de 2023

FRACASARON LOS TRIGALES
Aquella tarde fracasaron los trigales. Después de la tormenta solo se mantenían en pie las gatiñas...y no todas, en algunos corros de mitad no resistieron el combate. Fracasaron los trigales. Así se escriben las frases cuando pasas por la facultad ( que gran palabra, no es lo mismo “pasarpor” que “tenerla”...aunque en las dos te refieras a la facultad ) Luego te enrolas en un par de cursos de extensión universitaria, de corrección de estilo, de aprendizaje literario y te enseñan esto. Fracasaron los trigales. La verdad es otra. La verdad, como la felicidad siempre es otra. El ti Simón, el más viejo, la vió venir y dijo “hayquejoderse” (así, con resignación...como una letanía aprendida por años. Otra vez joderse) ¡Se está preparando un tormentón de cojones!. Ahora tan modernos ellos dicen...ciclogénesis explosiva. Turnino, el padre, no quería creerlo. Miraba la nube ennegrecer y no quería creerlo...tardó más en hablar y cuando abrió la boca fue para cagarse en dios y pedir audiencia a todos los santos conocidos. La cara de la ti Benita fue cambiando de color. Los ojos, como la vida, le fueron perdiendo el brillo de la ilusión y pasando a ese mate opaco de la rabia contenida. Así como la tragan ellas desde siempre. Con la lágrima seca en el lagrimal a base de apretar los dientes. De contener la palabra hasta hacerla quiste en algún lugar. Ella que había recorrido orgullosa las cuestas de trigo que había sembrado el su rapad...y lo bien que iban, y lo majo que estaba el campo. ¡El mi pobre rapad! Con los brazos sobre la cabeza el chaval de la ti Benita vió venir la nube. Él, que echó ahorros y tiempo ( eso que dicen por estos lares, que lo da dios de valde) por traer semilla buena de Burgos...”por que este año el trigo va a ser la hostia”...Por lo menos a euro la onza castellana, repetía. Fracasaron los trigales. Escribió la boba esa del pueblo a la que dejan un cacho mensual en el periódico. Estará enchufada...sino de que. El granizo llegó en una nube negra. Dejo su recado y se fue. Se juntaron todos después en la plaza. Llegaron de uno en uno y se miraron haciendo ese chasquido con la lengua que es como un lenguaje propio. Ellos contra el tiempo. Ellos, repiten como un mantra que contra el tiempo no se puede hacer nada. Que contra el tiempo nadie puede mandar. Y yo...que sé que si se puede, y que lo están haciendo. Me revuelvo en mis propias bilis...y maldigo en hebreo, cagándome en las estampas que no le entran en la boca del ti Turnino y en todos esos seres desgraciaos, retorcidos...y mal llamados humanos que no miran nunca al cielo y se están cargando gratis el planeta que es de todos, y de paso los trigales de un chaval de mi pueblo que sigue creyendo que la semilla que trae de otro sitio siempre será mejor que la suya. Maldito Monsanto. Fracasaron los trigales. Yo sólo quería ver la cara triunfal de mis vecinos cuando al cruzar la cosechadora por las calles del pueblo yo tuviese que salir a quitar mi coche de cuarta mano porque si no no entra ese armatroste y celebrar despues que me publicarían una crónica de la cosecha en el diario de los cojones. Y que, en honor a la facultad, empezaría así: Fracasaron los trigales.

miércoles, 7 de julio de 2021


AMOR...QUE NO DESPEGAS

Aquel saludo que no era para mi, pero levanté la mano emocionada, como si lo fuera. 

En ningún aeropuerto los cargadores de maletas, saludan jamas a ningún viajero sentado ya  en el avión. Yo debería saberlo...

¿Nos conocemos?. Le leí en los labios.
Por señas le grite tras el cristal, que había sufrido un flechazo...que le a maba sin remedio. Me miró sorprendido y risueño.

Me paso los viajes descifrando el laberinto en las suelas de las zapatillas de mis compañeros de pasillo...(por dominar mis nervios) ...y para una vez que me atrevo a levantar la vista antes de despegar, voy y descubro a mi hombre...¡en tierra! Que suerte la mía.

Al recoger en destino mi maleta de la cinta, toqué la piel que olvidaron sus manos al cargarla y me estremecí. Sin duda era piel de mi chico.
Nos vemos en la próxima vida...o no. 
Que igual ya fue suficiente con lo de esta.

viernes, 1 de febrero de 2019

 HEREDAD CUNAS...Y SUEÑOS

A la vieja montaña le caen del peine las canas.
Hizo remanso la vida del amo,
pagó con arrugas apaciguar su rebelde manada.

Acúname así, como acunan los viejos,
dormitando en el escaño, cachava cerca, pie despierto.

De tanto niño visto astilló la camita una tabla,
y del palo de la cuna se hizo el viejo la cacha.

De la puerta la cocina sale la dueña y su gata,
con cara de enfado lo mira, con sonrisa lo regaña,

¿qué haces importuno?...¡deja en paz a la rapaza!
echa más leche al plato, que han parido las gatas.
Aún guardo el beso viejuno,
aún soy la niña descalza...

(Podría seguir aquí...
 más cada cual duerma su sueño
que de cunas y de niños
sólo entienden los abuelos...)

                                  Inocencia Montes


(Pinturas de Georgios Jakovidis -1853-1932)
(Tan sólo un apunte:
en la época de Jakovidis no había cámaras de fotos, esto es memoria fotográfica...)Admiración y respeto...


miércoles, 29 de agosto de 2018

EL HOMBRE DE MI VIDA......

El primer hombre de mi vida fué Franco Nero. Lo jodido... es que ya era increiblemente guapo mientras rodaba " bajo el sol de la Toscana" cuando yo aún no había sido concebida.

Luego, me volví loca por Bruce Springsteen, la voz que me cantaba  "The River"  en las cintas de mi primera radio. No lo entendía pero era la leche saber que esa guitarra tan amada tocaba solo para mí. Aún hay algo...
 
Amé profundamente a un hombre en mi adolescencia. Me lo asesinaron en un aeropuerto. Se llamaba Facundo Cabral. 
Un daño imperdonable que aún me quema la boca y el alma de rabia cuando tarareo “ ni soy de aquí ni soy de allá". Mi amor...mi vida.
Como no sé amar de otra manera que con desesperación y poesía, conocí a Carlos Goñi y a Jose Luis del Barrio en la misma época. Juntos recorrimos kilometros y kilómetros de un país precioso, en aquellas tardes largas de los veranos alrededor de la treintena. Las tardes eran libres y perfectas pero yo aún...no lo sabía. 
Ellos cantaban, yo conducía. Me tocaban la guitarra y los tres viajábamos a grito pelao con las ventanillas de mi golfito bajadas desde el amanecer a la puesta de sol, o hasta mucho después del lubricán.
Cuando superé la maravillosa cuarentena, me enamoré perdidamente una primavera...esta vez de Ricardo Arjona...
Alguna noche me iba a los brazos de León Felipe (un flechazo indescriptible) ó de Erri de Luca (una adoración ). Pero ellos son otro tipo de amor...de los intocables en mi corazón hasta la tumba.
Todas las vidas, creo, tienen revoluciones dolorosas. Las mías cada tres o cuatro años caen. 
 Una madrugada de principios de julio del 2018, conducía tranquila buscando el mar. Me acompañaban ahora las bandas sonoras de mi vida...¡a saber!...acababa Avatar y continuaba Pocahontas con sus lobos aullándole a la luna azul. Yo veía amanecer feliz.
De repente cambió el dial de la vida y me pilló desprevenida... una tal Rosanna me decía que me debía un sueño, la creí...decidí presentar batalla. Perdí.
Desde entonces confieso mi amor tranquilamente en las largas noches de insomnio por Laura Pausini, Sara Brigman, Candy Dulfer. Sigo creyendo como cuando tenia 15 años que la cara de Michel Pheifer es lo más perfecto contemplé en mi vida. Mis mujeres me acunan.
 
El dial de la amargura me fué devolviendo a la mujer que era,  cuando Erri de Luca, el último hombre....¡hombre!... paseaba de mi brazo, y cogía mi mano como se debe coger la mano de una mujer, sin tener que enseñarle. Entonces me volví a comprometer conmigo misma a quererme mucho y a cuidarme más. Me puse un anillo nuevo...
 Aquella noche conducía de vuelta a casa rodeando un pantano en el que se bañaba la luna...era el 3 de septiembre de un avión que no aterrizó...¡lástima la cobardía!. Uno más...

Creo que el auténtico hombre de mi vida no ha llegado aún, que me he estado preparando para él por todas estas revoluciones...y que no me conformaré con menos que TODO.
¿Quién será mi Jorge Drexler?
 Últimamente ando medió enamoriscada de un cantautor de campo que me trae a mal traer con sus ojazos verdes...esa puede ser la gran historia para la que nací entre otras... necesarias ó equivocadas ¡vaya usted a saber!.
Al fin puedo estar cerca...¿será?.


 Inocencia Montes.

domingo, 17 de junio de 2018

A RASTRAS LLEVO... MI ARMADURA.





Aquí arriba hallé el lugar donde están escritas todas las leyendas desde el principio de los tiempos. Quisiera atravesar con los ojos la roca...que mis  retinas tuviesen un taladro de punta de diamante con broca pequeña para hacer el paso imperceptible.
Reconozco los lugares. Creo que estos pedregales guardan culebras iguales a la  que yo tengo bajo mi cama. Le hecho de comer pensamientos grandes como ratas cada noche, hasta que no me queden fuerzas y se sienta obligada a envenenarme. La llamo Corza  igual que podría llamarla  María...
Cierro los ojos, contengo la respiración y me quedo quieta bajo los alerces, he de  escuchar el aleteo de la nieve que no soportan sus ramas desnudas y cae sobre mi pelo. 
La magia, el truco y el mago vuelven aquí a soplar confiando en la suerte.
Silva la brisa por  los valles y me parece escuchar con claridad, el Lohegrin de Vagner ...tengo la impresión, al igual que Elsa, que hay una sola pregunta que nunca debo realizar.
Reanudo camino y charla interrumpida, con alpinistas que despeñaron miserias y grandezas por trazar senderos seguros hasta la cima. No sé cómo...agradecerles la valentía por mostrarme tanta belleza.

De poder ser otra cosa hoy... quisiera ser propiedad de una leyenda. Quedarme en custodia hasta redimir el valor de la armadura que arrastro siempre monte arriba. 
                           
  Insisto...esta ronda es mía. 


                                 Inocencia Montes.

jueves, 21 de septiembre de 2017


                               Llegar al delta...

Yo ya estoy de vuelta, me decía contento en su cama de hospital.
Venía de la guerra. Llevaba cuarenta años viniendo de aquella guerra. Era nuestra todos la hacían propia " la guerra". Hablaba de ella en voz baja con su compañero de habitación. De cama a cama separados por los goteros, las sondas y las mesitas llenas de pastillas.
 Me mandaban a por agua hasta el final del pasillo de la planta sexta y callaban  cuando las enfermeras y yo aparecíamos en la puerta, ellas con el termómetro...yo con el agua innecesaria Si levantaran la cabeza...¡qué vergüenza!
El viaje más instructivo de mi vida ha sido dentro de aquel zamarro del abuelo soldado.... Me puse veinticinco años exactos después de su muerte aquella vieja prenda. Odiaba el frío, eso me lo dejo en herencia. Apenas le quedaban orejas, se las había regalado en las trincheras, a los sabañones, decía.  El Roncal empapaba bien la sangre, decía también algunas veces... en sueños.
 A la vuelta de Valencia compro un abrigo marrón con pelo por dentro cuello alto y botones... Muchos. Abotóname hija abotóname...me pidió , años más tarde, cuando salíamos del hospital. Era octubre.
 A finales de otro octubre, veinticinco años más tarde, me atreví a ponérmelo frente a un espejo. 
Como dijo Ayn Tang " me embriagué del color exacto de las naranjas maduras".
 Olía a secretos, a noches al raso a pedaladas de bicicleta, a petróleo en vasijas, a carreras por las cuestas, a jabón de estraperlo. 
Me vi tan sofisticada, tan hecha, tan mujer que reconcilié de golpe con todos los engaños que infligí  y con todos los que me engañaron. Recordé aquella carcajada limpia que sonó por los pasillos del hospital, cuando vió como me miraba con un muchacho de bata blanca de la planta quinta que lo visitaba a diario  ... " a ti te ronda ese pardal" me dijo. Y yo rabiosa le mande una mirada asesina que le provocó una carcajada valiende, de hombre íntegro que sabe que la vida continua a su pesar.
Hoy temo pestañear, y que se me vuelva a ir los recuerdos, el olor y los ideales.
Luego tardan veintitantos años en volver y entonces tal vez sea yo la que haya llegado al delta de la vida. Gracias viejo.

Inocencia Montes

(Imagenes cogidas de la red. Se corregirá la falta de autor si este lo pudiese comunicar)

viernes, 13 de enero de 2017

 DRIADA...




 Lo sé...volveré pronto.
Se van exprimiendo los pechos. La tierra está como tarde de rebusco o mañana de repaso y escucho las batallas de los huesos por no ser mísero polvo. La tarde está vulgar, se sacude en telas de araña por las farolas. Allá lejos.
Heme aquí, seducida al silencio, suplicando lo único a lo que puedo aspirar...ser un árbol con ojos, trepar aire arriba, morir en el nido que mecen los aires más viejos, los que antes brisa...y volvieron.
Un poema no existe... si no existe un árbol que acoja en el nido a sus pájaros muertos y hormigas que arrastren la última pluma hasta algún hormiguero.
Es espantosa la pena sino transcurre más allá de pertenecer...a pertenecernos.

                                                                                   Inocencia Montes 

domingo, 20 de noviembre de 2016

ENSAYO BREVE SOBRE LA IGNORANCIA

Hoy crecen pastizales donde hubo pechos de madres amamantando bajo las varillas del carro.
Irreverentes ante el color de los pueblos desgreñados, pasean sus botas caras por las calles que desgastaron las ruedas de los remolques, las herraduras de las caballerías y las galochas.
- ¿Podéis decirme si la habéis visto?
- ¿A quién señora?
- A una chiquilla que yo di al mundo y la mandé bajar del pueblo por aquel camino...¿la habéis visto?
Abrazada a sí misma huele a ropa vieja y a un mundo limpio. Camina y mira, cómo las mujeres del campo, de frente y sin cintura.
- ¿ Y padre tenía...? El más idiota del grupo siempre lleva una mochila, o un niño tonel sobre los hombros.
- Pues claro hijo...está allí. Señala una cruz molida a inviernos del cementerio.
- ¿Y se llamaba?
- Se llama hijo...mientras su mujer y su hija vivamos...se llama. Sacrificio Morales.
-Se hace de noche señora, nos tenemos que ir a la casa rural...( la disculpa de los ratones para huir es que la gata siempre fue más lista). Ella agacha la cabeza y sonríe...
- ¿Casa rural?...¿que es eso?. Mira fijamente a la última mujer del grupo que con los ojos bajos contempla avergonzada el suelo tras unas enormes gafas de sol. 
- Si la veis decidle que no vuelva, que se compre unas botas caras y una venda para los ojos, como las vuestras...que camine sin ver...pero que aquí no vuelva. Decidle, si es preciso, que todo su clan ha muerto...que su madre ya no la espera.
Se da la vuelta despacio, camina con el extraordinario poder que da el llevar tierra bajo las uñas. Mientras,  me quito mis grandes gafas de sol y dejó caer  una lágrima humilde y un grito desgarrador...
- ¡Mama!

sábado, 30 de mayo de 2015

NOCHES DEL DEMONIO-

NOCHES DEL DEMONIO- (Inocencia Montes)

Aquella fué una noche de demonios sueltos.
Mi perro, Argos, seguía creyéndose descendiente del de Ulises y se hacía el valiente asomando su ladrido por la puerta de la perrera.
El viento se hizo indomable. El viento...ese traidor viento nocturno que dicen las viejas que vuelve loca a la gente.
Vibraban las jambas de las ventanas intentando proteger unas cortinas, que parecían temblar de miedo.
La cabellera de mi gato, que por algo se llama "pelanas-tor" estaba hecha un ovillo crespo en un rincón de la cocina; supongo que añorando alguna de sus tardes de sol en el tejado de la perrera.
Os juro que en ese instante vi batir una sombra contra los azulejos amarillos como ahora os veo a vosotros. ¡Ahg...que cruel es la soledad...te hace ver cada cosa!.
Temblé y cerré los ojos.
Otra vez amaneció por Oriente..¡menos mal!. Un día claro, como abril cuando acaba de llover, pero no era abril.
El "pelanas-tor", que es un gato blando, egoista y sobón donde los haya, arrastraba su cuerpo a la hora del desayuno entre mis piernas buscando una caricia miserable para su lomo.
En cuanto me sintió levantar el pie salió pitando. A veces lo ha hecho tarde y la patada que le cae es tan de corazón como los arrumacos que me dispensa. Cuando se libra, se pavonea satisfecho a corta distancia y cuando no...le hecha cuajo y me mira bufando con ojos acuasadores, como si estuviera herido de muerte y fuera a amortajarsse solo en alguna esquina del patio.
Un superviviente este gato mío. Intente bautizarlo con un nombre importante. Que mejor que "Terminator" que estaba tan de moda;  pero es tan desgraciao el pobre que se quedó con "pelanas-tor" que le pega más.
Ahora mismo sin ir más lejos, va a recibir una tunda como no se venga conmigo a ver que pasó anoche en la perrera de Argos, que dejó de ladrar sobre las cuatro de la mañana, y no le he vuelto a oir.
Yo comprendo, que salir con una bata guateada en pleno enero, jardín adelante no es muy digno...y si llevas un gato feo pegado a las zapatillas, menos.
Ahí estabamos, echándole a la mañana las tres "bes" como el torero...valor, voluntad y vuevos.
Cogímos aire a la vez al llegar a la puerta de la caseta de Argos. Yo me incliné bastante porque mi perro de grande solo el nombre. Allí lo ví, acojonao en un rincón.
Estiré la mano para tranquilizarlo con una caricia y con la otra busqué a "pelanas-tor" que se había portado tan bien.
De pronto, un portazo descomunal. La bata de "güatiné" no tiene bolsillos...¿donde coño iba a meter yo una llave?...¡maldita volada de aire!...¡maldito Argos por cobarde!...¡maldito "pelanas-tor" por repelente!.
Después de agotar todos los juramentos que se me ocurrieron, me incliné humilde a pedir asilo politico en la perrera y aguantar el frío un rato. Entonces decubrí porque Argos calló toda la noche. Había sangre en el suelo...¿quíen coño...?.
Me di la vuelta asustada y miré mi casa. Ví aquel ser, mirándome fijamente desde la ventana de mi cuarto...supe que no habría ventiscas, ni puertas cerradas, ni jardines inmensos que impidiesen cumplirse mi terrible destino.

Inocencia Montes

sábado, 3 de enero de 2015

AHORA, QUE ME COGES DES - PREVENIDA...




                    AHORA, QUE ME COGES DES-PREVENIDA...



Yo, que ladrona de tiempos
persigo el mapa completo de un solo verso,
que torpe, escribo con plumas que pierden los pájaros
que inician el vuelo...
con el paso cambiado, de quien tropieza cien veces
con la piedra de un mismo sueño,
y que degusto terrones de azucar
que prometen no gastarse en millones de besos.
Hoy...
me veo llegando al final de este cuento.
Me despido de ti, mi amor, que soy ladrona del tiempo
y he de echarme a volar por un nuevo universo.


                                           Inocencia Montes

sábado, 29 de noviembre de 2014

LAS MUJERES QUE LEEN SON PELIGROSAS...(Stefan Bollman)



Tuve tres abuelas por parte de madre.
La primera parió siete hijos a la luz de una lucerna en un monte apartado de la mano de Dios, "el monte latas". La finca de los Vidales
Entre hijos, corderos y cuarenta o cincuenta jornaleros a los que dar de comer cada día...tocino, pimientos, pepinos y patatas...Rafaela leía y hacía prácticas de escritura a la luz de una vela después de cenar, con la tinta que mi abuelo Domingo le compraba cuando bajaba a La Bañeza a venderle las liebres y los huevos al señorito. Era enero de 1914.Ya dije que tuvo siete hijos...el octavo la mató en el parto.

La segunda mujer fué Francisca, delicada, serena y pensativa. Escribía su nombre cada día en un pergamino y leía  las letanías de la Biblia. Siete hijastros.Era el año 1930...o alrededores.
La tercera mujer de mi abuelo. Mi abuela Inocencia. No sabía leer. Guardaba en su caja de costura un libro del código civil de 1901... cada día pedía la ayuda de mi abuelo para aprender a deletrear una palabra nueva...que luego leía hasta cansarse. Siete hijos de Rafaela y dos propios...su nombre y primer apellido abandonado practicando una y otra vez en los margenes de su libro amado. He ahí su mejor legado


Tienen razones quienes dicen que las mujeres que leen son peligrosas...pero no ahora...siempre. Sólo que ahora ha llegado el momento. Las que estén preparadas que den un paso al frente y tomen las riendas. Tiempos excepcionales requieren mujeres excepcionales...
Hoy chicas...estamos todas bajo "el ojo de Sauron" porque seguimos leyendo y de paso nos hacemos cargo lo primero, de las casas que se van desmembrando cuando echan a nuestros hombres del trabajo y ellos se adaptan peor a las posibilidades inferiores o a la dependencia de un sueldo femenino.
Las casas y los hijos salen adelante gracias al orgullo y la soberbia inquebrantable de las mujeres herederas de aquellas que comenzaron a ser un peligro porque querían leer y saber.
Ahora bien chicas...no olvideís una cosa, y lo dice alguien que se crió y vive entre hombres, no olvideís buscar una aficción común para todas, aunque os quite tiempo de lectura. El fútbol no nos vale...ya está muy "sobao"...y dejaros ver...y salir de comilonas para tratar negocios...y apuntaros a todo lo que lleve fotografo de prensa, es ahí donde se firman ahora los grandes contratos y los negocios más rentables...nada de despachos. Nada de seriedad...que todo parezca casual y distendido.
Repito: las que estén preparadas que den un paso al frente porque ha llegado el momento de hacerse cargo de una casa bastante más grande. De un país nada menos.
Y hay que empezar ya a organizar los corderos...y a los hijos que vaís a poner al frente de los rebaños. Como escribió Rafaela al final de uno de sus dictados de hace 100 años..."porque es la hora de salir a quitar morralla".

   Texto y fotografías por Inocencia Montes.

Las mujeres que leen son peligrosas... Stefan Bollman tiene razón y yo las pruebas...
    





sábado, 15 de noviembre de 2014

Cuento de Navidad







 CUENTO DE NAVIDAD

La zorra del infante

-¡Era un hombre decente! – Dijeron de él los perros de la finca cuando murió.
-Nunca se olvidó de darnos los desperdicios de la comida.
-¡Era un aprendiz de tirano…! –dijo una zorra que merodeaba siempre por aquellos dominios buscando una oportunidad de comer entre las gallinas.
-Vosotros, incluso después de muerto, sois de su propiedad y ya siempre echaréis de menos un amo que os dé las sobras.
Los perros del infante se revolvieron inquietos encerrados en sus jaulas y comenzaron a ladrar haciendo mucho ruido.
Otros grupos de perros de las fincas colindantes siguieron ejemplo, y así se extendió un ladrido general de perros sumisos por todo el país.
-Al menos nosotros… – dijeron saliendo de la jaula al jardín – somos perros de raza y pertenecemos a un infante; un hijo de rey…
- Hasta esa verdad os negaron. Vuestro infante no era hijo de nadie de raza…ni de un rey. Era un hijo de la infantería. Un militar también amaestrado.
Los perros asustados empezaron a callar y sus ladridos rabiosos se convertían poco a poco en simples aullidos.
-¿Y ahora que será de nosotros? Se acerca la Navidad y no tendremos una comida especial, no habrá carreras felices, ni siquiera dentro de la verja del jardín. Nadie nos pondrá una nueva correa bonita con una chapa a nuestro nombre, ni tendremos perreras nuevas cuando esté contento… ¿Qué será de nosotros sin amo?
La zorra se alejó cabizbaja en dirección a su bosque oscuro y solitario…pero libre. Pensaba lo fácil y tranquilo que sería pertenecer a un colectivo de algo.
De camino se cruzó con un coche grande, de esos que hacen mucho ruido. Su instinto desconfiado la obligaba a huir pero le echó carácter y se refugió tras unas matas de la cuneta. Así pudo ver conduciendo, al nuevo dirigente de la finca. Sus pequeños ojillos se alegraron cuando reconocieron tras el volante una piel como la suya.
-¡Al fin las cosas van a cambiar para bien!- se dijo eufórica y feliz a punto de salir de su escondite dando saltos de contenta.
Solo entonces pudo fijar su visión y ver la realidad. La piel era un abrigo que cubría un cuerpo de mujer y en el asiento de atrás llevaba una escopeta y munición de caza.
Se quedó quieta por la decepción y miró triste las ventanas de la casona donde se encendían y se apagaban las luces de un árbol de Navidad.
Tentada a renunciar giró sus patas en dirección a la verja. Allí los perros la miraron con ojos de incomprensión.
Miró al bosque; su bosque solitario oscuro y sin guirnaldas ni luces de Navidad en los árboles.
-¡Nunca fui yo la zorra del infante! – Pensó - ¿para qué seguir luchando por la libertad?
-¿Y ahora…?- dijo bajito el perro más viejo y discreto…el que nunca ladró al otro lado de la valla.- ¿vas a ser ahora…la zorra, de la zorra del infante?. ¡Corre!...corre a tu bosque, ten mucha descendencia libre. Enséñales a abrir verjas…y vuelve a por nosotros.

Inocencia Montes
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