Tuve tres abuelas por parte de madre.
La primera parió siete hijos a la luz de una lucerna en un monte apartado de la mano de Dios, "el monte latas". La finca de los Vidales
Entre hijos, corderos y cuarenta o cincuenta jornaleros a los que dar de comer cada día...tocino, pimientos, pepinos y patatas...Rafaela leía y hacía prácticas de escritura a la luz de una vela después de cenar, con la tinta que mi abuelo Domingo le compraba cuando bajaba a La Bañeza a venderle las liebres y los huevos al señorito. Era enero de 1914.Ya dije que tuvo siete hijos...el octavo la mató en el parto.
La segunda mujer fué Francisca, delicada, serena y pensativa. Escribía su nombre cada día en un pergamino y leía las letanías de la Biblia. Siete hijastros.Era el año 1930...o alrededores.

La tercera mujer de mi abuelo. Mi abuela Inocencia. No sabía leer. Guardaba en su caja de costura un libro del código civil de 1901... cada día pedía la ayuda de mi abuelo para aprender a deletrear una palabra nueva...que luego leía hasta cansarse. Siete hijos de Rafaela y dos propios...su nombre y primer apellido abandonado practicando una y otra vez en los margenes de su libro amado. He ahí su mejor legadoTienen razones quienes dicen que las mujeres que leen son peligrosas...pero no ahora...siempre. Sólo que ahora ha llegado el momento. Las que estén preparadas que den un paso al frente y tomen las riendas. Tiempos excepcionales requieren mujeres excepcionales...
Hoy chicas...estamos todas bajo "el ojo de Sauron" porque seguimos leyendo y de paso nos hacemos cargo lo primero, de las casas que se van desmembrando cuando echan a nuestros hombres del trabajo y ellos se adaptan peor a las posibilidades inferiores o a la dependencia de un sueldo femenino.
Las casas y los hijos salen adelante gracias al orgullo y la soberbia inquebrantable de las mujeres herederas de aquellas que comenzaron a ser un peligro porque querían leer y saber.
Ahora bien chicas...no olvideís una cosa, y lo dice alguien que se crió y vive entre hombres, no olvideís buscar una aficción común para todas, aunque os quite tiempo de lectura. El fútbol no nos vale...ya está muy "sobao"...y dejaros ver...y salir de comilonas para tratar negocios...y apuntaros a todo lo que lleve fotografo de prensa, es ahí donde se firman ahora los grandes contratos y los negocios más rentables...nada de despachos. Nada de seriedad...que todo parezca casual y distendido.
Repito: las que estén preparadas que den un paso al frente porque ha llegado el momento de hacerse cargo de una casa bastante más grande. De un país nada menos.
Y hay que empezar ya a organizar los corderos...y a los hijos que vaís a poner al frente de los rebaños. Como escribió Rafaela al final de uno de sus dictados de hace 100 años..."porque es la hora de salir a quitar morralla".
Texto y fotografías por Inocencia Montes.Las mujeres que leen son peligrosas... Stefan Bollman tiene razón y yo las pruebas...


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